¿Qué es la Tartamudez o Disfemia?

La tartamudez es una alteración de la comunicación que se caracteriza por dificultades en la fluidez del habla, tales como repeticiones de sílabas, prolongación de sonidos o bloqueos. Se define como un problema de comunicación porque aparece en la interacción con otras personas.

Estas interrupciones son involuntarias y pueden venir acompañadas de gestos o tensiones en la cara o en otras partes del cuerpo. Todo esto puede provocar dificultades y frustraciones, que te lleven a  tener miedo a hablar y a sentir vergüenza o culpa.

En estos casos es posible que la persona que tartamudea tienda a evitar algunas situaciones comunicativas, como hablar por teléfono, hablar en grupo, etc.

¿Cuándo se diagnostica?

La mayoría de los casos se producen entre los 2 y los 5 años, y la media de aparición está en torno a los 32 meses. Pasada esta edad, las posibilidades de que el problema se produzca disminuyen progresivamente, pasados los 4 años el riesgo se reduce en un 50%, a los 6 años en un 75% y a los 12 años casi completamente.

La tartamudez suele tener un inicio gradual con un incremento progresivo en las 2/3 partes de los casos y en los primeros momentos no suelen tener conciencia de ello.

En importante que sepáis con respecto al género, que las niñas empiezan a tartamudear un poco antes, esto es sencillamente porque la mayoría de las niñas comienzan a hablar antes que los niños.  Pero la realidad en cuanto al género es que hay un mayor porcentaje de niños con tartamudez. De forma que según los estudios de casos, la tartamudez afecta más al género masculino que al femenino.

Los casos en adultos suelen ser súbitos y asociados a un trauma psicológico o una lesión cerebral.

Los síntomas de la tartamudez dependen de la etapa en que el niño desarrolle ese trastorno:

  • La etapa de las repeticiones iniciales: Se trata de repeticiones y vacilaciones del niño que está empezando su aprendizaje del lenguaje. Suele ocurrir alrededor de los 3 años de edad.
  • La etapa de las repeticiones convulsivas. Ocurre cuando el niño emite repeticiones más lentas y espasmódicas. Es llamada de tartamudez de transición y suele ocurrir cuando el niño tiene 6 a 7 años.
  • La etapa confirmada. Cuando el niño habla sufre interrupciones evidentes, se enrojece y no emite sonidos. Luego, vuelve a expresar un discurso aparentemente violento. Es la tartamudez confirmada. El niño es consciente de que su manera de hablar es un problema.
  • La etapa avanzada. Cuando el niño tartamudea, con movimientos asociados, e incluso presenta trastornos respiratorios.

Como especialista de logopedia en Murcia recomiendo un tratamiento precoz de la tartamudez, siendo dicho tratamiento a partir de los 3 años de edad. En logopedia la prevención e intervención precoz facilitan un tratamiento efectivo.

Para concluir esta entrada os dejo algunos de los mitos sobre la tartamudez, espero que os resulten interesantes.

Mitos sobre la tartamudez:

Mito: Las personas que tartamudean no son inteligentes.

Realidad: No existe ninguna relación que vincule a la tartamudez con la inteligencia.

Mito: Los nervios causan la tartamudez.

Realidad: Los nervios no causan la tartamudez. Tampoco deberíamos creer que las personas que tartamudean son propensas a experimentar nervios, temor, ansiedad o vergüenza. Tienen las mismas características de personalidad que aquellas personas que no tartamudean.

Mito: la tartamudez puede ser “incorporada” por imitación o por escuchar a otra persona tartamudear.

Realidad: la tartamudez no puede ser “incorporada”. Nadie sabe aún la causa exacta de la tartamudez, pero estudios recientes indican que la historia familiar (genética), el desarrollo neuromuscular y el medioambiente del niño, incluyendo la dinámica familiar, juegan un papel importante en el inicio de la tartamudez.

Mito: Ayuda decirle a la persona que “respire profundamente antes de hablar”, o que “piense lo que quiere decir antes de hacerlo”

Realidad: Este consejo solo hace que la persona tome mayor conciencia, haciendo que la tartamudez sea más severa. La respuesta que más puede ayudar es escuchar pacientemente y lograr modelar un habla lenta y clara.

Mito: El estrés causa tartamudez.

Realidad: Como mencionamos anteriormente, son varios factores complejos que están involucrados. El estrés no es la causa, pero seguramente puede agravar la tartamudez.

Si tienes alguna duda o te gustaría obtener más información de una logopeda en Murcia, no dudes en dejar tu comentario o contactarme. Estaré encantada de escucharte.