La capacidad matemática requiere de una serie de destrezas numéricas que están presentes en los niños incluso antes de iniciar su entrenamiento escolar. Contrario a lo que se pensó hace años, los niños, mucho antes de iniciar su escolarización, conocen el concepto de numerosidad y poseen los sistemas básicos de simbolización de los mismos tales como el principio de cardinalidad (la cantidad que cada número representa) y el de ordinalidad (la relación de orden de un número con otros números). La competencia matemática, sin embargo, se va haciendo mayor y más sofisticada a medida que el niño se desenvuelve en el currículo escolar.

Cuando un niño tiene dificultad para asimilar y recordar datos numéricos y aritméticos, para realizar procedimientos de cálculo sencillos y crear estrategias para la solución de problemas podemos decir que tiene Discalculia (dificultad específica en el proceso de aprendizaje de las matemáticas o en aprendizajes en los que se requiere un nivel de razonamiento determinado). De manera que los niños con este trastorno pueden presentar dificultades en el entendimiento de conceptos numéricos simples, falta de una comprensión intuitiva de los números, y tienen problemas en el aprendizaje de números y procedimientos numéricos.

Esta dificultad para los números no guarda relación con el nivel intelectual ni con el método de enseñanza utilizado, por lo que se trata de personas con un coeficiente intelectual normal que presentan problemas específicos con las matemáticas. Pero habría que distinguir entre personas que realmente se le dan mal las matemáticas y otras que presentan dificultades en el aprendizaje de estas, lo cual sería el caso de la discalculia.

La Discalculia se puede detectar en los primeros cursos escolares cuando el niño no logra una correcta escritura de los números, ni la realización de series secuenciales o clasificaciones numéricas. En cursos más avanzados, afecta al razonamiento, siendo imposible resolver los problemas matemáticos más simples.

Es muy importante tratar la discalculia tempranamente, de lo contrario podría ocasionar un importante retraso educativo y un gran sufrimiento en los niños que lo padecen. Para ello es importante acudir a un profesional de la logopedia en Murcia, puesto que el problema deberá detectarse en los primeros cursos escolares donde se empiezan a asentar los conceptos más básicos de las matemáticas, conceptos necesarios para continuar con el proceso de aprendizaje, ya que el conocimiento de las matemáticas es de tipo acumulativo, es decir, no se pueden entender las multiplicaciones y divisiones sino se entienden las sumas o restas.

Como especialista logopeda en Murcia opino que no tratar este problema de manera precoz puede afectar al futuro del niño, pues las matemáticas están presentes en las actividades de vida cotidiana, siendo necesarias para la correcta interpretación de las escalas de tiempo (calendarios, horarios, partituras), direcciones (números de calles, latitud, longitud) el manejo de recursos monetarios y hasta para cocinar (seguir una receta con cantidades, tiempos de cocción, etc.)

Si tienes alguna duda o te gustaría obtener más información de una logopeda en Murcia, no dudes en dejar tu comentario o contactarme. Estaré encantada de escucharte.