La manera principal en que los niños comienzan a hablar es por imitación. Si los niños no están oyendo las palabras correctamente ellos no van a repetirlo correctamente.

La pérdida de audición por infección de oído es una posible causa de los problemas del habla en los más pequeños. Debido a que el líquido acumulado en el oído impide la mejor audición posible, puede ser difícil para los niños con este problema aprender los sonidos del habla correctamente.

Cuando los niños no oyen los sonidos bien, aprenden a repetir lo que oyen, esto se denomina error de articulación. Si un niño tiene dificultades en oír un sonido de alta frecuencia como por ejemplo el sonido /s/ o el sonido /f/ (común en los niños con líquido en el oído), el niño puede oír la palabra “dol” en vez de la palabra “sol”, y entonces empezaría a producir la palabra de esa manera. También hay que tener en cuenta que el niño puede estar teniendo problemas para oír otros sonidos, no solo los sonidos de alta frecuencia.

Los problemas en su proceso fonológico ocurrirán cuando el niño empieza a usar un “patrón” específico en su habla porque no escucha bien. Esto es cuando por ejemplo, en vez de decir el sonido /r/ lo sustituye por el sonido /l/ por lo que en lugar de decir “rata” dice “lata”. Existen muchas variaciones de estos trastornos y los conocemos como errores de articulación o también llamados “dislalias”.

Los errores que los niños pueden cometer si su audición se encontrase comprometida por prolongación de líquido en el oído son: De sustitución de los sonidos, (lata en lugar de rata) de distorsión de los sonidos (cardo en lugar de carro), de omisión de sonidos (apato en lugar de zapato), de adición de sonidos (balanco en lugar de blanco) o de inversión de sonidos (cocholate en lugar de chocolate).

Además y según el tipo de fonema afectado en el niño el profesional logopeda hablará de: Rotacismo: la no articulación del fonema /r/, Ceceo: pronunciación de /s/ por /z/, Seseo: pronunciación de /z/ por /s/, Sigmatismo: la no articulación del fonema /s/, Jotacismo: la no articulación del fonema /x/, Mitacismo: la no articulación del fonema /m/, Lambdacismo: la no articulación del fonema /l/, Numación: la no articulación del fonema /n/, Nuñación: la no articulación del fonema /ñ/, Kappacismo: la no articulación del fonema /k/, Gammacismo: la no articulación del fonema /g/, Ficismo: la no articulación del fonema /f/, Chuitismo: la no articulación del fonema /ch/, Piscismo: la no articulación del fonema /p/, Tetacismo: la no articulación del fonema /t/, Yeismo: la no articulación del fonema /ll/, Chionismo: sustitución de /rr/ por /l/, Checheo: sustitución de /s/ por /ch/.

Si las dificultades para oír impiden que un niño no pueda seguir una conversación completa y solo escuchar algunos sonidos o seguir la conversación de manera parcial, llegará un momento en el que el niño se verá obligado a “dejar prestar atención”. Esto  puede contribuir no solo a problemas del tipo articulatorio mencionados anteriormente, sino a verdaderos problemas con la comprensión del lenguaje en general.

También ocurre que sin saberlo los padres pueden pensar que su hijo intencionalmente se niega a escuchar, cuando la realidad es que el niño no está oyendo correctamente. Estos malentendidos entre los padres e hijos pueden causar problemas de comportamiento o pueden confundirse con déficits de atención.

Para finalizar diré que la detección temprana de cualquier problema auditivo resulta de vital importancia para el correcto desarrollo del habla y del lenguaje. Si los padres o familiares de los niños notáis alguna de las características mencionadas en dicho artículo consulte con un especialista logopeda en Murcia. Este trabajo se realizará conjuntamente entre el médico otorrino y el logopeda.

Si tienes alguna duda o te gustaría obtener más información de una logopeda en Murcia, no dudes en dejar tu comentario o contactarme. Estaré encantada de escucharte.